miércoles, 7 de septiembre de 2011

Zubeldía y yo. Por el Dr. Bilardo

Carlos Salvador Bilardo escribió el libro "Así Ganamos, la verdadera lucha por la Copa", donde relata los pasos de la selección nacional argentina para salir campeona del mundo en México '86. En su libro Bilardo cuenta de la importancia de Zubeldía en su vida.

"Nunca me voy a cansar de repetir que Osvaldo Zubeldia fue mi maestro, tanto en lo futbolístico como en lo humano. Yo llegué a Estudiantes cuando tenia 25 años y no pensaba ni remotamente que el fútbol iba a ser mi profesión exclusiva. Es cierto que me gustaba de alma, pero me había encaminado decididamente en la medicina."

"Osvaldo me mostró una nueva dimensión del rol del jugador profesional. Me explicó como se puede hacer, en base a un hombre con las cualidades necesarias, un cuidadoso trabajo de orfebre y potenciarlo al máximo. Cuando uno entiende que entrenando se va acercando a la perfección, a rendir al máximo, el fútbol cobra otro significado, es como si se lo volviera a descubrir. Ya Osvaldo, con Argentino Geronazzo, había publicado un libro sobre tácticas y estrategias que me resultó francamente apasionante."

Tapa del Libro
"En aquellos largos viajes en tren a Buenos Aires y La Plata íbamos charlando sobre todos estos temas, desarrollando las teorías, profundizando los conceptos. Las claves eran siempre las mismas: el entrenamiento duro, la disciplina dentro y fuera de la cancha. Obtener un producto coherente, desterrar para siempre las improvisaciones."

"Uno puede intuir una verdad, pero siempre se deslumbra cuando la puede comprobar en la práctica, cuando descubre, con alguna ingenua sorpresa, que funciona y lo esta haciendo perfectamente. Creo que en mis últimos años de jugador, sin saberlo, ya había descartado a la medicina de mi proyecto de vida. Era un técnico que todavía seguía corriendo tras la pelota en la cancha. Uno viene marcado; al fin y al cabo, como dice el tango, 'contra el destino nadie la talla'."

"A Zubeldia le pasaron cosas bastantes feas por mantenerse fiel a sus principios. En 1965 lo nombraron por primer vez director de la selección nacional. Puso como condición para aceptar, constituir un cuerpo técnico con Faldutti y Manuel Giudice. Su anuncio fue concreto: 'Vamos a buscar buenos jugadores, pero que vayan al frente. Que jueguen, pero que lo hagan durante los noventa minutos. Gente que transpire la camiseta, que sea viva, que luche siempre. Buscamos tipos que corran a todo el mundo, que jueguen para todo el equipo, que le compliquen la vida a los contrarios. En fin, jugadores que rindan'."


"Puso en practica un plan de trabajo riguroso. Concentro al plantel en un colegio de Ramos Mejía y buscó por todos los medios que la selección estuviera antes que nada. Logro despertar el entusiasmo de los jugadores, que en lugar de quejarse por el trabajo se sentían completamente estimulados para realizarlo."

"Todo se acabo cuando los mismos dirigentes que habían aceptado a Faldutti le negaron el reconocimiento. Osvaldo decidió que de esa manera no podía seguir. Su concepto de la amistad, puesto antes que nada, le impedía dejar en el camino a un compañero. Se fue. O su amigo trabajaba con él de igual a igual o se iban juntos a casa. Les dio a todos una lección de dignidad y hombría de bien."




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2 comentarios :

  1. Espectacular mazy! un lujo esta entrada! Como todo el blog!

    Un gran abrazo!

    Nos estamos viendo!

    Manu.

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  2. El trabajo innovador de Osvaldo tuvo una buena base de jugadores del club y dirigentes que pusieron dinero de su peculio para sostener el proyecto. Un gran grupo .

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