martes, 2 de agosto de 2011

Homenaje 10: Pedro Osácar, el Hombre de la Sede


Osácar en su despacho de la presidencia del Club
"Los que una vez intentaron cambiar tu nombre en despojo, seguramente olvidaron que hasta en la sangre llevamos glóbulos rojos y blancos". La voz inolvidable e iconográfica de un momento de la historia de Estudiantes, surgió de la oratoria sin parangón de Jorge Calandra, crack del amateurismo, luego dirigente y quizás el mejor de todos en el atril.
El hermano del Toro Saúl Calandra, un capo del balón criollo e internacional con la Selección pre '30, hablaba ante la presencia de Pedro Jorge Osácar sobre la intervención del Club.
No fue un discurso más, Osácar escuchaba y coincidía. Para las nuevas generaciones de socios e hinchas, Osácar es el gimnasio de la sede. Esta es una mirada parcial e injusta.
Pedro Jorge Osácar fue uno de los más grandes presidentes de la historia del Club, quien catapultó su vida social, ideó y creó la actual sede social, otrora derruida casona de una plata, y hasta estuvo preso por defender al Club de sus amores.
Osácar es, además, uno de los grandes olvidados de la historia reciente, quizás porque su obra fue antes de la transformación continental con Mangano y Zubeldía. "Estudiantes tenía dirigentes de lujo, Osácar era un caballero", lo recuerda hoy el Beto Infante, ese crack que inventó la rabona.

Hijo de un uruguayo corajudo, Osácar presidió el Club entre 1940 y 1946 con tres períodos, ya que antes de la administración de Ignacio Ercoli durante la década del '70, los mandatos duraban dos años. También comandó la institución entre 1948 y 1951, cuando renunció.
"Sólo en 1948, cuando derrotó en las urnas al doctor Gómez Cabrera, Osácar fue a elecciones. Siempre había sido el presidente del consenso", repasa Zuleik Campañaro, quien con lucidos 84 años y una testa prodigiosa en la persona que más sabe de la historia de Estudiantes.
Durante la presidencia de Conrado Bauer, en 1935 Estudiantes compró el edificio de 53 nº 620, donde funcionaba la sede del Club La Plata. Ya con Osácar en el poder, en 1943 comenzaron los trabajos para construir el inmueble que hoy todavía resiste de pie. Se hicieron los cinco pisos y la pileta climatizada. Con excepción del natatorio, en 1946 se inauguraron las obras. Allí estaba Osácar para cortar la cinta.
Padre de Susana Aida y de Pedro Jorge, Osácar ya manejaba la casa de velatorios que tiene casi tantos años como la ciudad de La Plata, y que había fundado el uruguayo Pedro, cuando le tocó presidir la institución.
"Era un hombre tranquilo, siempre y cuando no lo sacaran de sus casillas. Él defendía lo suyo; hacía honor a sus raíces vascas!", lo describe su hija Susana, de 81 vitales años.
Por consenso y sin elecciones, Luis María Cánepa presidió el Club entre 1947 y 1948. Ese año Osácar retornó. Estudiantes tenía un equipo lujoso en aquellos años, con Infante, Pelegrina, Desagastizábal, Gagliardo, Viola, Bouché y Ogando como abanderados.
Sede de Estudiantes de La Plata

Era días de árbitros que apagaban incendios para los equipos grandes, cuando recién comenzaban a aparecer los números en las camisetas de los jugadores y se importaban réferis británicos.
"Osácar estaba todo el día en el Club, era amante del fútbol y también del básquet (Estudiantes fue campeón en 1939, 47 y 52). Y tenía una buena ubicación en la AFA", sigue aportando Campañaro.
Hay que remontarse un poco a aquellos días para cobrar dimensión de lo que hizo Osácar por Estudiantes. La construcción de la sede significó una expansión notoria de la entidad, que atrajo socios de todas las edades para utilizar sus instalaciones. Los bailes de los fines de semanas y los carnavales aún son recordados por quienes peinan canas.
"Le dio mucha importancia a todos los deportes -continúa Campañaro-. La sede se transformó en un hervidero de gente, el Club creció muchísimo porque todos los días se asociaba gente".

Todo un visionario, Osácar fue uno de los primeros en apostar el semillero con chicos del interior. Tanto es así que utilizaba una de sus casas, en 56 nº 726, para hospedar a estudiantes de la UNLP con ciertos dotes para el balompié.
El concepto de uno de los nietos de Don Osácar, Pedro (el nombre atraviesa a todas las generaciones), grafica con claridad la obra de su abuelo. "Es tan importante lo que luego hizo Mangano, que todo lo otro quedó algo empañado", dice hoy este hombre de Los Tilos, amante del polo y de los mismos colores de la sangre.

Osácar nació en 1902 y murió muy joven, el 23 de octubre de 1953. Nunca pudo ver campeón a Estudiantes, apenas en la era amateur cuando era un niño (1913). Debe ser por eso que uno de sus hijos, el padre de Pedro, quien fue dirigente durante la época de Mangano le llevó la Copa del Mundo al Cementerio. Este Pedro es quien eleva su rostro sonriente, con el trofeo en mano desde adentro de un Peugeot 404 blanco en el ingreso triunfal den 1968 a la ciudad. Esta es una foto muy conocida de la época.
Afable en el trato, "Osácar era un tipo simpático, pero firme en sus convicciones. No se imponía por la violencia, sino por la palabra", lo recuerda su hija, quien aún hoy no puede borrarse de la mente esas reuniones interminables de dirigentes de Estudiantes en su casa.
A Don Pedro le tocó gobernar en vísperas de un momento bisagra para la historia del Club, la intervención, consumada entre 1952 y 1953. El 18 de junio de 1952 el ingeniero César Ferri, sucesor de Osácar, fue depuestos de su cargo junto a toda su comisión directiva por decisión del gobierno peronista.
Osácar, hombre de principios y de Estudiantes, fue uno de los grandes opositores a esa intervención, junto a una extensa camada de dirigentes que fue ilegítima e ilegalmente limitada en sus derechos. Tanto es así, que la historia no oficial cuenta que el ex presidente hasta qusio retar a duelo a Mariano Sbuscio, el primer interventor.

El 8 de agosto de 1952, contrariando los colores de la sangre que mencionó Calandra en esa alocución, el Club cambió de nombre. Pasó a llamarse "Estudiantes de Eva Perón". La Plata ya no era La Plata, sino Eva Perón.
"Junto a Gerardo González, quien durante muchos años fue representante de Estudiantes en la AFA, a Osácar le inventaron una causa para meterlo preso. Lo acusaron de intentar poner una bomba en la sede. Fue todo mentira", apunta Campañaro. Por ese hecho inexistente, estuvo detenido más de dos meses en la cárcel de Las Heras.
"Todos los presidentes de los clubes fueron a verlo a Perón para pedirle su libertad", continúa en su relato su hija Susana, viuda de Molteni, quien recuerda ese estupendo equipo de los '40 de memoria.
La Osácar es una de las familia más tradicionales de la ciudad. Pedro, quien actualmente está al frente de la casa velatoria, no se queja por no haber sido invitado a la cena de los 100 años. Sabe que el Club siempre está abierto y que los dirigentes no tienen ninguna obligación.
Campañaro cree que toda la sede, y no solamente el gimnasio, debería llevar el nombre de Osácar. Para su hija Susana, simplemente "Estudiantes es mi papá". Para la historia del Club, Osácar es uno de sus más grandes presidentes.


Fuente: Reviste Animals! Nro 29. No encontré información sobre Pedro Osácar en otro lado y decidí ponerlo textual como salió en la revista, todos los créditos a los editores de la revista.
Quería tener un homenaje en el blog a uno de los presidentes más importantes de nuestra historia junto a Hirschi y Mangano, cada uno en lo suyo hicieron cada vez más grande a Estudiantes.


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3 comentarios :

  1. Excelente historia que merecía ser contada. ;)

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  2. La verdad que sí...
    Gracias por pasar Chipi

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  3. Es fundador o algo de la casa de sepelios Osacar?

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