Alberto Zozaya, integrante de una de las delanteras más recordadas de todos los tiempo, "Los Profesores". DON PADILLA, no por los licores ni por los caballos. El apodo vino porque en ocasión de los festejos del centenario, con la visita de la Infanta Isabel de España, se disputó un campeonato de doma de potros que ganó un famoso jinete llamado Magín Padilla. De chico, Zozaya vivía en el campo y a los 7 u 8 años los hermanos lo montaban en terneros para probar su destreza. Como nunca se caía, festejando su habilidad, lo alentaban gritándole "¡Padilla, viejo nomás!" comparándolo con el renombrado jinete. El mote lo popularizó Borocotó en El Gráfico de aquellos tiempos. Nació en Gualeguaychú, agrandando una familiaque en total sumó 9 hijos. Comenzó a jugar a los 11 años en la 4º división del club juventud Unida, varias veces campeón. A los 14 años ingresó directamente en la Primera de central entrerriano y, al mismo tiempo, estudiaba la meta de recibirse de escribano y más tarde de abogado.
En 1929, durante una gira por Gualeguaychú, Estudiantes enfrentó a central Entrerriano. El partido terminó 5 a 2 para los pinchas, pero Zozaya hizo los dos goles del local y allí cambió su destino. Se incorporó a los albirrojos y nunca más dejó de jugar en Primera. Puso una condición para calzarse la albirroja que era poder terminar sus estudios de abogacía.